El fascismo cultural se refiere al uso del poder, la censura o la imposición ideológica para controlar el ámbito de la cultura, el arte y el pensamiento. En el debate político y sociológico actual, también se usa para criticar actitudes intolerantes que buscan silenciar opiniones contrarias bajo etiquetas morales o dogmas
Censura y control: Intento de vetar obras, ideas o expresiones que no coinciden con la línea oficial o dominante.
Imposición de dogmas: Obligación de aceptar una única visión considerada “correcta” sobre la sociedad y la historia.
Intolerancia al disenso: Ataque o descalificación pública de quienes piensan diferente, tratándolos de enemigos morales.
Propaganda y relato: Uso masivo de medios y símbolos para moldear la opinión pública y el comportamiento social